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Francisco de Goya

el pintor de almas

Fuendetodos, 1746 – Burdeos, 1828

A mediados del siglo XVIII nació en un pequeño pueblo aragonés uno de los pintores más célebres de todos los tiempos. Su popularidad es hoy universal. Es conocido en cualquier rincón del planeta, desde Alaska a Australia y desde Chile a Japón.

Está considerado como el primer “pintor moderno”, no solo a la hora de elegir sus temas sino también en su manera de afrontarlos, con un nuevo lenguaje artístico. Sus obras sirvieron de guía a la mayor parte de los movimientos estéticos de los siglos XIX y XX: el Romanticismo, el Impresionismo, el Expresionismo, el Simbolismo, el Surrealismo… Y seguramente sea uno de los artistas del pasado que más influya en los creadores actuales.

Aunque estuvo al servicio de los poderosos y atendió sus peticiones, en sus composiciones más íntimas reveló los abusos, la ignorancia, el fanatismo y la degradación moral que estos alimentaban. Puso ante los ojos de los espectadores escenas de inigualable belleza pero también los aspectos más terribles y ocultos del alma humana.

Vida

Este pintor, Francisco de Goya, vino al mundo en 1746 en Fuendetodos, a unos pocos kilómetros de Zaragoza, ciudad en la que transcurrió toda su infancia y juventud. En la capital aragonesa fue alumno de una prestigiosa escuela de arte, dirigida por el zaragozano José Luzán. Y después se presentó en varias ocasiones a concursos organizados en Madrid para seguir su formación en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, aunque sin éxito. Sus ejercicios no gustaron y las plazas en juego las obtuvieron otros. Decidió entonces marcharse a Italia para seguir aprendiendo. Y en Roma pasó dos años que le sirvieron para conocer lo que habían hecho los maestros del pasado y lo que estaban haciendo los artistas más destacados de su época.

Tras su regreso a Zaragoza, se casó y obtuvo ya importantes encargos, sobre todo de pinturas monumentales sobre paredes, en las que pudo exhibir todo lo aprendido. Decoró una bóveda en la basílica del Pilar, la del coreto, con ángeles que adoran a Dios y luego recreó varios pasajes de la vida de la Virgen en la cartuja de Aula Dei. No tardó en convertirse en uno de los pintores más apreciados de Aragón. Sin embargo, en 1775 decidió trasladarse a Madrid para triunfar en la corte ayudado por Francisco Bayeu, el hermano de su esposa.

Obra

Empezó pintando cartones con escenas protagonizadas por personajes populares, que servían de modelo para la confección de los tapices con que se adornaban los palacios reales. Volvió a Zaragoza para pintar al fresco una cúpula del Pilar, pero lo que hizo no fue apreciado y regresó a Madrid. Allí, poco a poco, su prestigio fue aumentando y obtuvo cargos cada vez más importantes al servicio del rey. Pintó cuadros de tema religioso e, intentando captar su personalidad, retrató a los monarcas, a algunos de sus ministros, a miembros de la nobleza, a militares, a ricos comerciantes y a intelectuales de renombre relacionados con las ideas de la Ilustración, que él compartía y que pretendían modernizar el país y sacarlo del atraso económico e intelectual en el que se encontraba.

A su vez, comenzó a elaborar por su cuenta grabados, fáciles de reproducir y difundir. En 1799 puso a la venta una serie de invención propia, los Caprichos, en la que criticaba de forma satírica los males de la sociedad española. Denunciaba vicios y costumbres nocivas, así como a profesionales incompetentes (médicos, maestros…) y a personajes dañinos (nobles decadentes, sacerdotes fanáticos…). E incluía brujas y seres monstruosos, propios de la noche, opuestos a lo que representaba la luz de la razón.

Sus grabados

La Revolución francesa primero y, después, la invasión napoleónica y la guerra de la Independencia trastocaron por completo la vida de los españoles, incluida la de Goya. Se desataron la violencia y la muerte. El pintor aragonés reflejó lo que sucedía en una escalofriante serie de grabados, Los desastres de la guerra, y en dos grandes cuadros, La carga de los mamelucos y Los fusilamientos en la montaña de Príncipe Pío, que daban testimonio de crueles matanzas sin sentido. Al contrario de lo que hasta entonces se veía en los cuadros de historia, en las obras de Goya no hay teatrales héroes de brillantes uniformes ni comportamientos ideales que admirar, sino la realidad de la guerra: suciedad, brutalidad, locura, sufrimiento, terror.

Sin abandonar sus obsesiones personales y su modo de pensar, Goya trabajó en otras dos series de grabados, la Tauromaquia y los Disparates, con técnicas cada vez más avanzadas. Y continuó plasmando con sus pinceles la locura del mundo, haciendo retratos y ocupándose de encargos oficiales. Pero tras la guerra, el país se dividió en dos bandos enfrentados, uno partidario del progreso, del que formaba parte el pintor, y otro aferrado a las formas de actuar tradicionales. Goya se fue aislando y buscó refugio en una finca a las afueras de Madrid, la Quinta del Sordo, en cuyas paredes, alejadas de la vista del público, representó una serie de personajes grotescos y fantasmales que reflejaban su atormentado estado de ánimo, las llamadas “Pinturas negras”.

Cuando la represión de los absolutistas encabezados por el rey Fernando VII se incrementó y muchos de sus amigos fueron ejecutados, arrestados o desterrados, decidió establecerse en Burdeos, donde pasó sus últimos años de vida. En esa ciudad francesa, pese a su avanzada edad, aún tuvo fuerzas para experimentar novedades técnicas y compositivas, tanto en cuadros como La lechera de Burdeos, de rasgos preimpresionistas, como en obras para reproducir en papel, como la serie de litografías denominada Los toros de Burdeos.

Referencias

  • Arturo Ansón (1995): Goya y Aragón. Zaragoza, Caja de Ahorros de la Inmaculada, col. Mariano de Pano.
  • José Luis Cano (2004): El genio de Goya. Zaragoza, Xordica.
  • José Camón Aznar (1980-1982): Francisco de Goya (4 vols.). Zaragoza: Ibercaja.
  • Antón Castro (1993): “Añoranza de don Francisco de Goya”, en Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados (132-137). Zaragoza: Gobierno de Aragón.
  • Laurent Matheron (1996): Goya (ed. facsímil). Zaragoza: DGA.
  • AA. (2001):Goya. Barcelona: Galaxia Gutenberg – Círculo de Lectores.
  • AA. (2009): Goya: Museo de Zaragoza. Exposición permanente. Zaragoza: Gobierno de Aragón.
  • Fundación Goya en Aragón: https://fundaciongoyaenaragon.es/
  • Gran Enciclopedia Aragonesa on line: http://www.enciclopedia-aragonesa.com/monograficos/biografias/goya/default.asp

Actividades didácticas

Goya en Aragón

Su padre, de oficio dorador, tenía por única fortuna dos casas bañadas por el sol [en Fuendetodos]. El buen hombre no se ocupó gran cosa de la educación de su hijo y le dejó vivir al aire libre y vagar por las montañas inmediatas, como si quisiera hacer de él un robusto campesino. Francisco era a los quince años un muchacho de buen semblante y de un vigor y una agilidad que podían desafiar a un ciervo en la carrera. […]

Un día que llevaba un saco de trigo al molino inmediato, se paró en medio del camino y, tarareando una canción, se puso a dibujar con carbón un cerdo en una pared.

Su buena estrella condujo allí a un viejo fraile de Zaragoza que sabía conocer a los hombres y medirlos al primer golpe de vista.

El religioso se detuvo y, después de contemplar fijamente al muchacho, cuya mano corría dibujando sobre el muro, le tocó la espalda y le preguntó quién era su maestro.

–No tengo ninguno, reverendo, ni me hace falta –respondió Francisco.

–Si quieres venir conmigo a Zaragoza –le propuso el recién llegado– te daré un maestro y serás un gran pintor.

–¡A Zaragoza! Mucho deseo ir, si mi padre lo consiente –contestó.

El padre de Goya tuvo el buen acuerdo de creer lo que le dijo el fraile y el niño Francisco fue transportado a Zaragoza.

 Así es como el francés Laurent Matheron, primer biógrafo de Francisco de Goya, describía el ambiente en el que transcurrieron sus iniciales años de vida y el fortuito descubrimiento de su talento artístico. Nada que ver con la realidad. Goya vino al mundo en el pequeño pueblo de Fuendetodos, pero con solo un mes de vida sus padres lo llevaron a Zaragoza, donde habían nacido todos sus hermanos mayores y donde también nacieron los más pequeños. En la capital aragonesa vivió toda su infancia y juventud. Aquí fue al colegio y, más tarde, a la escuela de arte que dirigía otro pintor, José Luzán. Y también en Aragón comenzó su carrera profesional. Ya era un pintor muy apreciado cuando se marchó a Madrid, después de casarse, para conseguir mejores trabajos.

En su Aragón natal se pueden contemplar obras de la primera etapa de su vida, pero también de etapas posteriores.

¿Sabrías dónde se localizan las siguientes obras de Goya en Aragón? Relaciona las obras de la columna izquierda con las localizaciones de la derecha.

1.- Retrato de Félix de Azara                                                                 a) Museo de Zaragoza

2.- Regina Martyrum                                                                               b) Basílica del Pilar

3.- Los desposorios de la Virgen                                                         c) Museo Goya

4.- Retrato de Fernando VII                                                                d) Cartuja de Aula Dei

5.- La adoración del nombre de Dios                                                e) Museo Goya

6.- Los disparates                                                                                     f) Basílica del Pilar

Solución: 1-c; 2-b; 3-d; 4-a; 5-f; 6-e

¿En cuál de las siguientes poblaciones aragonesas no se puede ver ninguna obra atribuida a Goya?

Alagón; Calatayud; Zaragoza; Quinto de Ebro; Muel; Remolinos.

Solución: Quinto de Ebro

Goya practicó distintas técnicas pictóricas. Pintó al fresco sobre muro, óleos sobre lienzo o sobre muro e hizo numerosos grabados. Y de todas ellas se conservan ejemplos en Aragón.

¿Sabes en qué consiste la técnica del fresco y por qué se llama así? ¿Y los distintos tipos de grabado? Busca información en internet sobre ambas técnicas artísticas.

Relaciona las obras de la columna izquierda con técnica utilizada de la derecha.

1.- Autorretrato                                                                                              a) Grabado

2.- Regina Martyrum                                                                                   b) Fresco sobre muro

3.- El nacimiento de la Virgen                                                                  c) Óleo sobre lienzo

4.- Los desastres de la guerra                                                                d) Óleo sobre muro

5.- Retrato de Luis de Borbón y Vallabriga niño                                 e) Grabado

6.- La tauromaquia                                                                                     f) Óleo sobre lienzo

Solución: 1-c; 2-b; 3-d; 4-a; 5-f; 6-e

Velázquez y Goya

Al hablar de otros pintores que habían influido en su forma de pintar Goya solo mencionó a Rembrandt y a Velázquez. Del primero admiró sobre todo sus grabados, pues en España únicamente había un cuadro suyo. Mientras que de Velázquez estudió en profundidad los lienzos que se guardaban en las colecciones de los reyes de España y algunos de ellos hasta los reprodujo tanto en pequeños óleos como en grabados.

¿Sabes quiénes fueron esos pintores y en qué época vivieron?

Busca en internet imágenes de Las meninas de Velázquez y de dos obras de Goya que también reproducen grupos de gente: La familia del infante Luis de Borbón y La familia de Carlos IV. ¿Qué parecidos adviertes entre la obra de Velázquez y las de Goya? ¿Y qué diferencias?

Cartones para tapices y pinturas negras

Cuando Goya llegó a Madrid, el primer encargo que recibió fue el de pintar cartones con imágenes que sirvieran de modelo para la confección de tapices con los que adornar los palacios reales. El pintor no podía escoger el tema que iba a representar. Tenían que ser escenas relacionadas con la caza, con la pesca o con pasatiempos y fiestas populares, porque eran los que más les gustaban a los monarcas. Y debían tener una composición y un colorido sencillos para que luego los tejedores los pudieran reproducir con hilos en sus telares sin dificultad. A pesar de esas condiciones, Goya supo idear composiciones que hoy día son famosas en todo el mundo.

Busca en internet imágenes de los cartones de tapices de Goya ¿Cuál de los siguientes títulos no se corresponde con un cartón de tapiz pintado por el pintor aragonés?

El quitasol, La gallina ciega, La cometa, El columpio, El pescador de caña, La caza del jabalí, La granizada, La vendimia, El pelele.

Solución: La granizada

Después de la guerra de la Independencia y con más de setenta años, Goya se refugió a las afueras de Madrid en una finca llamada la Quinta del Sordo y en sus paredes pintó al óleo una serie de escenas conocidas como Pinturas negras, muy distintas de las que décadas atrás había ideado en los cartones para tapices. Si en estos predominaba la alegría de los protagonistas y los colores vivos y luminosos, en su finca campestre plasmó, en tonos oscuros, temas siniestros de ambientación nocturna e irreal, con inquietantes personajes caricaturizados de caras desencajadas. Tras una larga vida en la que Goya conoció graves enfermedades, la sordera, una guerra terrible y crueles persecuciones políticas, así como el fallecimiento de casi todos sus hijos y de su esposa, la vejez y la muerte están muy presentes en ellos.

Entre los títulos que se han puesto a las diferentes Pinturas negras figuran Duelo a garrotazos, Saturno devorando a un hijo, El aquelarre, La romería de San Isidro y Perro semihundido. Búscalas en internet y comenta un par de ellas. ¿Qué se representa?, ¿con qué características? Compara una de las que has elegido con un cartón para tapices y destaca las diferencias que encuentras.

Los caprichos

Goya está considerado en nuestros días como uno de los más importantes grabadores de la historia del arte. Poseedor de una curiosidad sin límites, perfeccionó con el tiempo las técnicas que utilizó y hasta el momento de su muerte experimentó con aquellas que surgieron nuevas. En 1799 sacó a la venta una serie de grabados que tituló Los Caprichos. En ella ridiculizaba las malas costumbres, los vicios, la ignorancia, a los poderosos dañinos y a los profesionales incompetentes, al igual que hacían en sus obras algunos literatos de la época (el padre Feijoo, José Cadalso, Jovellanos, Nicolás Fernández de Moratín, etc.). Y añadió una galería de brujas y seres de pesadilla, propios de la noche, como encarnación de todo lo opuesto a lo que significaba la luz de la razón. 

En esas estampas, para parodiar la realidad social y denunciar conductas perniciosas, Goya se sirvió en ocasiones de animales con un fin moralizante, como también hacían los fabulistas de su tiempo Tomás de Iriarte y Félix María Samaniego.

Si puedes, visita el Museo Goya de Zaragoza y busca en la sala de grabados algunos Caprichos protagonizado por animales. Si no, localízalos por internet. Fíjate, sobre todo, en el nº 37, Sabrá más el discípulo; el nº 40, De qué mal morirá; y el nº 41, Ni más ni menos. ¿A quiénes critica Goya con ellos?

Localiza y lee alguna de las fábulas de Iriarte o Samaniego. ¿Qué conclusión sacas de ella?

El uso de animales como protagonistas de cuentos y leyendas es tan antiguo como el mismo ser humano. ¿Sabes que en la Antigüedad ya era común este tipo de relatos? Busca información sobre el más famoso autor de fábulas, el griego Esopo.

¿Conoces a otros fabulistas no españoles, como La Fontaine? Investiga sobre él.

Guerra y arte

Jacques-Louis David fue un pintor francés que vivió en la misma época que Goya. Fue muy famoso en vida y luego se ha convertido también en uno de los más célebres pintores de la historia. Como Goya, fue autor de populares cuadros que reflejan escenas bélicas. Sin embargo, las diferencias entre ambos son enormes, ya que mientras el francés ilustra escenas ideales, el aragonés muestra escenas reales, de brutalidad y muerte, como también hizo en la serie de grabados titulada Los desastres de la guerra.

Observa con atención los dos primeros cuadros, de David, y los dos siguientes, de Goya. Después, contesta a las preguntas que se te plantean al final.

El rapto de las sabinas
El dos de mayo de 1808 en Madrid o La carga de los mamelucos
El juramento de los Horacios
El tres de mayo de 1808 en Madrid o Los fusilamientos en la montaña del Príncipe Pío

¿En qué épocas crees que se ambientan los cuadros de David? ¿Y los de Goya? ¿Qué guerra vivió Goya y qué repercusiones tuvo en España?

Mientras los protagonistas de David se ven serenos, con las ropas limpias, en actitudes que recuerdan a estatuas o una obra de teatro, ¿cómo se ven los de Goya? ¿Parecen héroes valerosos? ¿Son personajes famosos o anónimos? ¿Qué pintor crees que describe mejor la guerra, tal y como es?

¿Qué pintor denuncia el horror y la violencia de la guerra y cuál la emplea para destacar actitudes ejemplares? ¿Alguno hace hincapié en la injusticia del débil frente al fuerte? ¿Quién identifica la guerra con razón y quién con irracionalidad? ¿Cuál de los dos artistas se puede considerar testigo de su tiempo?

Observa los diferentes recursos pictóricos que emplea cada uno ¿Quién utiliza composiciones equilibradas, un dibujo preciso y emociones contenidas? ¿Quién expresa rabia, desesperación y miedo con pinceladas sueltas y apasionadas? ¿Quién usa una luz uniforme y quién el contraste acusado de luces y sombras para aumentar el dramatismo?

El genio de Goya

Descarga desde este enlace el PDF de la publicación editada por la editorial Xordica con el patrocinio de la Obra Social de Ibercaja.

Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados

Descarga desde este enlace el PDF de la publicación Aragoneses ilustres, ilustrados e iluminados, de Antón Castro y José Luis Cano, editada por el Gobierno de Aragón en 1993.

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